Gozo versus felicidad: una distinción crucial
La palabra inglesa happiness comparte raíz con happenings -- depende de las circunstancias. Las palabras bíblicas para gozo (hebreo: simcha; griego: chara) no tienen esa limitación. Nehemías 8:10 declara: El gozo de Jehová es vuestra fuerza. El posesivo es significativo -- es el gozo propio del SEÑOR, compartido con su pueblo como don y fuente de poder. Santiago 1:2-3 ordena lo aparentemente imposible: Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. El mandato no significa fingir que el sufrimiento es agradable -- significa interpretar las circunstancias a través de lo que Dios está logrando en ellas. Este es el gozo como postura de fe, no un sentimiento que fabricamos.
Siete versículos sobre la fuente y la naturaleza del gozo
El Salmo 16:11 ubica la fuente última del gozo: En tu presencia hay plenitud de gozo; a tu diestra, deleites para siempre. El gozo se halla en la cercanía a Dios -- su pérdida es con frecuencia síntoma de distancia de Dios más que de circunstancias difíciles. Juan 15:11 recoge las palabras de Jesús antes de su crucifixión: Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. El gozo disponible para los creyentes es una participación en el mismísimo gozo de Cristo -- el gozo que lo sostuvo en el sufrimiento (Hebreos 12:2). Romanos 15:13 enmarca el gozo como don del Espíritu: Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer. Gálatas 5:22 lista el gozo como segundo fruto del Espíritu -- producido por el Espíritu, no fabricado por uno mismo. El Salmo 30:5 da la perspectiva temporal: Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría. Sofonías 3:17 da la asombrosa declaración: Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría. Isaías 35:10 pinta el horizonte escatológico: Los redimidos de Jehová volverán con gozo sempiterno sobre sus cabezas.
Seis versículos para cultivar y restaurar el gozo
El gozo puede perderse y restaurarse. El Salmo 51:12 es la oración de David tras una catástrofe moral: Vuélveme el gozo de tu salvación. La oración asume que el gozo es algo que puede recuperarse. Tres disciplinas aparecen constantemente en la Escritura como caminos de regreso al gozo. Primero, la gratitud: 1 Tesalonicenses 5:16-18 ordena: Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo. La gratitud reorienta la atención de lo que falta a lo que ha sido dado. Segundo, la Palabra de Dios: Jeremías 15:16 testifica: Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón. Tercero, la comunidad: Romanos 12:15 nos invita a gozarnos con los que se gozan -- el gozo es contagioso en comunidad. Juan 16:22 da el fundamento último: Vuestro corazón se alegrará, y nadie os quitará vuestro gozo. El Salmo 19:8 vincula las Escrituras directamente al gozo: Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón. Y el Salmo 100:2 hace del gozo la postura de todo culto: Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo.