Salmos 140: Librame de los Hombres Malvados - Oracion de David por Proteccion
El Salmo 140 es uno de los clamores mas urgentes de David por liberacion de enemigos violentos y enganosos. Este estudio examina la estructura del salmo, las descripciones vividas de los impios y la confianza de David en Dios como su protector.
Los Enemigos Descritos: Violencia y Engano
El Salmo 140 abre con una descripcion doble de los enemigos de David: son violentos (v.1, 4) y enganosos (v.3). La violencia se refiere a la agresion fisica—han determinado hacer tropezar mis pasos (v.4). El engano se refiere al asalto verbal—aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de aspid hay debajo de sus labios (v.3). Estas dos armas—fuerza y falsedad—aparecen juntas en la Escritura como las herramientas principales del diablo (Juan 8:44).
Dios como Escudo, Salvacion y Cobertura
La respuesta de David a tales enemigos no es estrategia militar sino oracion. Tres titulos para Dios aparecen en los versiculos 7-8: tú eres mi Dios (relacion de pacto), Jehova, Senor de mi salvacion (poder salvador), cubriste mi cabeza en el dia de la batalla (presencia protectora). La imagen de cubrir la cabeza en la batalla sugiere no solo proteccion contra los golpes sino honor. Estos tres—relacion, poder y presencia—son los recursos completos disponibles para el creyente bajo ataque.
La Oracion de Reversion: Que su Mal Regrese
Los versiculos 9-11 son imprecatorios—piden que el propio mal de los impios recaiga sobre ellos. La cabeza de los que me rodean sea cubierta del mal de sus propios labios (v.9). Esto no es venganza personal sino teologia del pacto: Dios es justo, y la justicia significa que el mal no prospera para siempre. El NT no lo abole sino que lo redirige—la venganza pertenece a Dios (Rom. 12:19).
Los Pobres y los Justos: El Veredicto Final de Dios
El salmo concluye con la declaracion confiada: yo se que Jehova tomara a su cargo la causa del afligido, el derecho de los necesitados (v.12). Los afligidos en los Salmos son los humildes, dependientes de Dios, sin poder mundano para defenderse. Dios mismo toma su partido. El versiculo 13 completa la confianza: ciertamente los justos alabaran tu nombre; los rectos moraran en tu presencia. El veredicto final no es la violencia o el engano triunfante sino los justos morando en la presencia de Dios.
Versículos clave
- Salmo 140:1 — Librame, oh Jehova, del hombre malo; guárdame de hombres violentos.
- Salmo 140:12 — Yo se que Jehova tomara a su cargo la causa del afligido.