Redefiniendo el éxito: la inversión bíblica
La característica más llamativa del éxito bíblico es que invierte consistentemente las métricas mundanas. Jesús declara: el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor (Mateo 20:26). El camino de José hacia la influencia pasó por la esclavitud y el encarcelamiento. La formación de Moisés requirió cuarenta años de oscuridad. Josué 1:8 da la instrucción fundamental: Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él. Porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. La conexión es entre la fidelidad a la Palabra y el verdadero florecimiento.
Siete versículos sobre el éxito según Dios
Miqueas 6:8: solo hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Salmo 1:1-3 pinta el retrato de la persona próspera: la que medita en la ley de Dios de día y de noche. Mateo 6:33: Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Proverbios 3:5-6: Confía en Jehová con todo tu corazón; en todos tus caminos reconócelo, y él enderezará tus veredas. Colosenses 3:23: todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor. Gálatas 6:9: no nos cansemos de hacer bien; a su tiempo segaremos si no desmayamos. Jeremías 9:23-24: no se gloríe el sabio en su sabiduría; mas alábese en entenderme y conocerme.
Siete versículos sobre el trabajo, la diligencia y la fiel mayordomía
La Escritura afirma el trabajo diligente como forma de adoración. Proverbios 14:23: En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras empobrecen. Proverbios 22:29: ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará. La parábola de los talentos (Mateo 25) deja claro que Dios espera un rendimiento de lo que nos ha confiado. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré (Mateo 25:21). Eclesiastés 9:10: todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas. Proverbios 13:4: el alma de los diligentes será prosperada. 1 Corintios 10:31: hacedlo todo para la gloria de Dios. Romanos 12:11: fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.
Seis versículos sobre la prosperidad que verdaderamente satisface
3 Juan 2: Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Salmo 84:11: No quitará el bien a los que andan en integridad. Juan 10:10: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Salmo 37:4: Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Romanos 8:32: El que no escatimó ni a su propio Hijo, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? Filipenses 4:19: Mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.